NUESTRA VISIÓN
Tecnología de pruebas que perdura.
No desarrollamos test systems para el momento. Nuestro objetivo es ofrecer soluciones que funcionen de forma fiable, puedan seguir desarrollándose y acompañen a nuestros clientes durante muchos años.
Para ello, combinamos una ingeniería duradera con soluciones técnicas económicamente sensatas, sistemas abiertos y software moderno. Porque una buena tecnología de pruebas no solo debe medir con precisión: debe funcionar en el uso diario, ser comprensible para el usuario y poder adaptarse a nuevos requisitos.
Los sistemas de prueba industriales suelen tener una vida útil considerablemente más larga que los productos y las tecnologías con los que se crearon originalmente. Por eso desarrollamos con el objetivo de que nuestros sistemas puedan seguir utilizándose, manteniéndose y evolucionándose en producción, desarrollo o análisis incluso después de 10, 15 o 20 años.
Esto ya influye hoy en nuestras decisiones técnicas. Prestamos atención a una mecánica robusta, sistemas eléctricos comprensibles, arquitecturas de software fáciles de mantener, componentes disponibles, interfaces documentadas y la posibilidad de modernizar o sustituir posteriormente partes individuales del sistema.
Para nosotros, la seguridad de futuro no significa utilizar todas las tecnologías nuevas. Significa desarrollar sistemas capaces de superar los cambios.
Desde el punto de vista técnico, muchas cosas son posibles. Muchas menos tienen sentido. Nuestro objetivo no es desarrollar la solución más compleja, sino la adecuada. Para ello, deben considerarse conjuntamente los requisitos técnicos, las condiciones de producción, las cantidades, los costes de inversión y los costes operativos a largo plazo.
A veces, una solución sencilla es la mejor. En otros casos, la automatización, los sensores adicionales o una arquitectura de software más amplia aportan un valor añadido decisivo. Por eso entendemos la ingeniería también como la responsabilidad de sopesar las opciones técnicas y encontrar junto con nuestros clientes la solución que funcione de forma fiable y se ajuste económicamente a su proceso y presupuesto.
Para nosotros, un buen sistema de prueba no comienza con una especificación técnica, sino con la comprensión del producto, el proceso y la aplicación. Por eso trabajamos estrechamente con nuestros clientes, desde la idea conceptual inicial, pasando por el desarrollo y la puesta en servicio, hasta la posterior operación del sistema.
Los requisitos cambian, los productos evolucionan y las condiciones de producción se modifican; un sistema de prueba debe poder adaptarse a ello. Para nosotros es igualmente importante seguir disponibles después de la entrega: asistencia rápida, contactos personales y disposición para asumir la responsabilidad de nuestros sistemas.
Nuestro objetivo no es solo completar un proyecto con éxito. Nuestro objetivo es ofrecer un sistema con el que nuestros clientes puedan trabajar con éxito a largo plazo.
Un principio fundamental guía nuestro desarrollo: quien recibe un sistema de prueba de MCF debe mantener la mayor independencia posible. Muchos sistemas de prueba se basan en soluciones cerradas y propietarias; por ello, los cambios en los procedimientos de prueba, las nuevas variantes de producto o las ampliaciones quedan vinculados permanentemente a un proveedor. Nosotros adoptamos conscientemente un enfoque diferente.
Confiamos en estándares abiertos como OpenTAP, interfaces documentadas y arquitecturas comprensibles. Los procedimientos de prueba, los parámetros y los valores límite siguen siendo accesibles; además, posteriormente pueden integrarse nuevos pasos de prueba, hardware adicional o controladores de dispositivo propios: nuestro software no se convierte en una caja negra.
La apertura no significa que tenga que hacerlo todo usted mismo: usted decide cuánto desea operar, modificar o desarrollar. MCF puede prestar asistencia a un sistema durante todo su ciclo de vida; la diferencia decisiva es que usted tiene la elección. Consideramos esta independencia la base de colaboraciones a largo plazo en igualdad de condiciones.
Los sistemas industriales deben ser fiables, pero eso no significa que las interfaces de usuario, las arquitecturas de software o los procesos de trabajo deban permanecer tecnológicamente estáticos. Las personas trabajan a diario con nuestros sistemas. Por eso nos centramos intensamente en la experiencia de usuario, conceptos de manejo claros, desarrollo de software moderno y opciones inteligentes de automatización.
La información debe estar disponible donde se necesita. Los procedimientos de manejo deben ser comprensibles, los errores deben identificarse rápidamente, los datos deben ser útiles y los sistemas deben poder ampliarse con facilidad.
No utilizamos nuevas tecnologías solo porque sean nuevas; deben aportar un valor añadido concreto: simplificar procesos, acortar los tiempos de desarrollo, reducir las paradas o poner a disposición información adicional. Esta combinación de fiabilidad industrial y desarrollo tecnológico continuo mantiene competitivas a largo plazo las soluciones de nuestros clientes.
Un sistema de prueba solo es tan bueno como la interacción de sus componentes. Una medición precisa sirve de poco si la mecánica se desgasta al poco tiempo. Un diseño eléctrico de alta calidad no basta si el software es inestable o difícil de mantener. Y la mejor solución técnica pierde su valor si resulta innecesariamente complicada en el funcionamiento diario.
Por eso consideramos la calidad de forma integral: desde el diseño y la producción, pasando por la ingeniería eléctrica y la tecnología de medición, hasta el software, nos exigimos mucho en nuestro trabajo. Para nosotros, un diseño robusto, una documentación clara, un software comprensible, una puesta en servicio estructurada y unos resultados reproducibles forman un conjunto.
Cuestionamos continuamente nuestras soluciones. Para nosotros, la calidad no significa que nunca deba producirse un error, sino garantizar sistemáticamente que los errores se eviten, se detecten y se corrijan de forma sostenible.
LO QUE REPRESENTA MCF
Seis principios de nuestro trabajo
Longevidad
Desarrollar sistemas que puedan utilizarse, mantenerse y ampliarse de forma fiable durante muchos años.
Eficiencia económica
Utilizar la tecnología allí donde ofrece un valor añadido real, de acuerdo con los requisitos, los procesos y los presupuestos.
Cercanía al cliente
Comprender los productos y los procesos, asumir la responsabilidad y seguir estando disponibles incluso después de la puesta en servicio.
Apertura
Estándares abiertos, interfaces documentadas y sistemas trazables en lugar de una dependencia innecesaria del fabricante.
Calidad
Altas exigencias para la mecánica, la electricidad, el software y la interacción de todo el sistema.
Progreso
Utilizar sistemáticamente nuevas tecnologías allí donde mejoren el manejo, los procesos, la calidad o la rentabilidad.